Hace ahora aproximadamente un año asumí públicamente un compromiso con todos los vecinos y vecinas de Brihuega: encontrar una solución que permitiera compatibilizar el enorme éxito turístico de la floración de la lavanda con la calidad de vida de quienes vivimos aquí.
Ese compromiso respondía a una realidad evidente. Cada mes de julio recibimos a decenas de miles de visitantes atraídos por uno de los mayores atractivos turísticos de nuestro país. Ese éxito, del que todos nos sentimos orgullosos, también generaba importantes problemas de movilidad, retenciones en los accesos al municipio, dificultades para encontrar aparcamiento y molestias que afectaban directamente al día a día de nuestros vecinos.
Como alcalde entendía que no podíamos resignarnos a que el éxito turístico supusiera un perjuicio para quienes hacen de Brihuega el pueblo que todos queremos mostrar al mundo. Había que actuar. Había que ordenar ese crecimiento y hacerlo desde una mirada más sostenible.
El éxito turístico solo tiene sentido si contribuye a mejorar la vida de quienes viven en Brihuega. Ese ha sido siempre el criterio que ha guiado la actuación de este Ayuntamiento: defender el interés general del municipio, haciendo compatible el desarrollo de una actividad económica estratégica para Brihuega con el bienestar y la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas.
Un año después, los hechos hablan por sí solos. Hoy podemos afirmar que aquel compromiso se ha cumplido.
Nada de esto ha sido fruto de la improvisación. Durante todo el invierno el Ayuntamiento ha trabajado intensamente en la elaboración y aprobación de las ordenanzas municipales que han hecho posible este nuevo modelo de movilidad: la regulación del aparcamiento disuasorio, el servicio de autobuses lanzadera, el sistema de tarjetas para residentes y la nueva ordenanza de movilidad y control de accesos al casco urbano. Un trabajo técnico y administrativo imprescindible para poder poner en marcha un sistema moderno, eficaz y con todas las garantías jurídicas.
Este proyecto tampoco habría sido posible sin la colaboración entre administraciones.
Quiero agradecer expresamente el apoyo de la Diputación Provincial de Guadalajara, que ha aportado más de 80.000 euros para la adquisición de las parcelas destinadas al aparcamiento disuasorio, así como a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, cuya subvención de 30.000 euros ha permitido acondicionar este espacio para ponerlo al servicio de vecinos y visitantes.
Gracias a esta colaboración hemos podido habilitar un aparcamiento disuasorio con capacidad para más de 3.000 vehículos, establecer controles de acceso al casco urbano y poner en funcionamiento un servicio continuo de autobuses lanzadera que ha permitido trasladar a miles de visitantes hasta el centro histórico de Brihuega de una forma cómoda, ordenada y sostenible.
Pero lo más importante no son las cifras.
Lo verdaderamente importante es que este sistema se ha diseñado pensando, ante todo, en nuestros vecinos y vecinas, buscando siempre el interés general del municipio. Los resultados han sido visibles para cualquiera que haya vivido Brihuega durante los fines de semana de mayor afluencia del mes de julio. El centro histórico ha recuperado tranquilidad, los residentes han podido desarrollar su vida cotidiana con mucha más normalidad, ha resultado mucho más fácil encontrar aparcamiento y el municipio ha seguido recibiendo a miles de visitantes sin que ello supusiera las importantes dificultades de movilidad que veníamos sufriendo en años anteriores.
Hemos demostrado que es posible compatibilizar el desarrollo económico con la calidad de vida de nuestros vecinos. Que el turismo no tiene por qué ser un problema cuando existe planificación, gestión y voluntad política para anticiparse a las necesidades.
A ello se suma otro aspecto igualmente importante: la sostenibilidad económica del modelo.
La recaudación obtenida mediante el aparcamiento disuasorio y el servicio de autobuses lanzadera permitirá cubrir los costes derivados de este dispositivo especial, incluyendo la contratación de seis personas que han trabajado durante este periodo en la gestión del aparcamiento, los controles de acceso y la información turística, así como el coste del propio servicio de autobuses y parte de las inversiones realizadas para acondicionar el recinto.
Esto supone que el sistema no solo mejora la movilidad y la convivencia, sino que además prácticamente se autofinancia. Los recursos generados por esta actividad permiten asumir los costes del dispositivo sin que recaigan sobre las arcas municipales y revierten directamente en el Ayuntamiento para seguir mejorando los servicios públicos y las infraestructuras. En definitiva, ese retorno económico es también un beneficio para todos los vecinos y vecinas de Brihuega.
Naturalmente, somos conscientes de que todo es mejorable.
Esta primera experiencia nos ofrece información muy valiosa para seguir perfeccionando el sistema. Nuestra intención es adelantar el próximo año el inicio de los controles de acceso para que los visitantes utilicen el aparcamiento disuasorio desde primeras horas del día y ampliar el horario del servicio de autobuses lanzadera hasta las doce de la noche, ofreciendo así un servicio todavía más eficiente y adaptado a las necesidades de vecinos y visitantes.
Además, esta infraestructura permanecerá al servicio del municipio durante todo el año y será de gran utilidad para la organización de otros eventos multitudinarios, como el encierro o la corrida de primavera, mejorando la movilidad, la seguridad y la capacidad de acogida de Brihuega.
Brihuega se ha consolidado en los últimos años como un referente turístico nacional e internacional. Un modelo de éxito reconocido por distintas administraciones e instituciones, incluso a nivel europeo, que hoy despierta el interés de otros municipios que buscan implantar iniciativas similares.
Lejos de conformarnos, ese reconocimiento nos obliga a seguir innovando, mejorando y manteniendo el liderazgo que Brihuega ha alcanzado gracias al esfuerzo colectivo de todo un pueblo.
Porque este proyecto no pertenece únicamente al Ayuntamiento. Es un logro compartido. Es el resultado de la colaboración entre administraciones, del trabajo de los empleados municipales, de la implicación de nuestros comerciantes, hosteleros, agricultores y empresas, y también de la comprensión, la colaboración y el compromiso de nuestros vecinos y vecinas.
El futuro de Brihuega pasa por seguir creciendo, pero hacerlo con responsabilidad. Pasa por seguir siendo un destino turístico de referencia, sin dejar de ser un pueblo donde se vive bien. Pasa por entender que el desarrollo económico, la protección de nuestro patrimonio, la sostenibilidad y la calidad de vida deben avanzar siempre de la mano.
Nuestro compromiso seguirá siendo el mismo: escuchar, planificar y tomar decisiones pensando siempre en el interés general de Brihuega. Porque gobernar también significa anticiparse a los retos, ofrecer soluciones y cumplir la palabra dada.
Hace un año asumimos un compromiso con nuestros vecinos y vecinas. Hoy podemos decir que ese compromiso se ha traducido en hechos.
Este es el camino que hemos elegido para Brihuega: un municipio que lidera desde la innovación, que protege su identidad, que defiende el interés general y que entiende que el éxito turístico solo tiene sentido cuando mejora la vida de sus vecinos y vecinas.
Ese seguirá siendo nuestro compromiso.
Luis Viejo Esteban,
Alcalde de Brihuega




